jueves, 16 de enero de 2020

Entrega hasta el heroísmo


Entrega hasta el heroísmo

Por prescripción médica, la Madre Emilia, muy enferma ya, debía estar varios meses en los Teques en busca de su mejoría, pero oyó decir que había allí algunos enajenados reunidos en una casa, y quiso visitarlos. Esta clase de enfermos tenía especial atractivo para su corazón, y le llegaban al alma las desgracias de esos pobrecitos doblemente dignos de lástima.

Madre Emilia se acerca presurosamente a la mansión de aquello infelices deseando aliviarlos en algo, llega y contempla el cuadro más desgarrador que contemplaron sus ojos…

En el sombrío patio de una casa abandonada, se amontonaban unos hombres que ni tales parecían; y entre ellos mujeres idiotas o furiosas, con los ojos hundidos o centelleantes… todos consumidos por la enfermedad y el hambre, en un estado de suciedad y abandono indecibles…

Enmarañados cabellos les caían sobre los hombres; unos harapos ennegrecidos cubrían parte de sus cuerpos asquerosos; muchos tenían llagas roídas por gusanos; y toda clase de inmundicias esparcidas por el mugriento piso, formaban charcos infectos de corrompidas aguas. Este conjunto de pestilente miseria despedía un hedor insoportable, y nadie osaba acercarse a ellos…

¡Dios mío, que estupor el de la Madre Emilia ante aquel cuadro! Le parecía un mal sueño; una horrorosa visión. Como fuera de sí estaba, y no podía dar un paso adelante…; más, con aquel dominio de sí misma tan conocido en ella, avanza, les dirige algunas palabras de saludo y… da algunas órdenes a sus compañeras; manda que se avise al Padre Machado para que acuda al remedio de necesidad tan grande, e inmediatamente, sin titubeos, se dio a la tarea de asear aquel triste recinto, resuelta a poner término a la situación de aquellos infelices que la divina Providencia ponía en su camino.

Se consiguió unas latas y con sus propias manos las llenó del modo que pudo de aquellas infectas miserias, y las hizo arrojar lejos. Entregada sin descanso a tarea tan repugnante, logró limpiar la casa y a los enfermos.

En eso la encontró el P. Machado, que al ser llamado se trasladó de inmediato a los Teques y contempló con lágrimas en los ojos el triste estado de aquellos pobrecitos y puso de manifiesto al gobernador tan urgente necesidad.

Nuestra venerable Madre, sin reparar en el estado delicadísimo de su salud, animada de una ardiente caridad que mitigaba a los ardores de su fiebre, trabajaba incansable. A los dos días, todo había cambiado. Vestidos y perfectamente aseados; cortados sus cabellos y largas uñas, los pobres enfermos, como si un poco de luz hubiera penetrado en sus inteligencias con el bienestar de que disfrutaban, sonreían dulcemente a su bienhechora, que no se tranquilizó hasta asegurar la suerte que en adelante los había de librar de tan espantosa miseria y abandono. Los enfermos fueron trasladados al manicomio de Catia dirigido por las Hermanas de San José de Tarbes.

La Madre Emilia se sentía feliz de haber logrado tanto bien; pero ese acto heroico, mejor diremos, esa serie de actos heroicos de caridad, terminó para siempre las actividades exteriores de la Santa fundadora, que, habiendo hecho un esfuerzo tan superior a sus fuerzas, agotó completamente su débil y extenuada salud. Hubo de regresar inmediatamente a Caracas, donde sus hijas se esmeraron, aunque la veían ya sin remedio.

Con un acto de heroísmo tan grande coronó la Madre Emilia su vida de caridad. La había sinceramente consagrado al Señor, y supo hacer completo el holocausto.


sábado, 7 de diciembre de 2019

161 años de su nacimiento

En honor a nuestra amada Madre en los 161 años de su nacimiento.
Regalo de Dios a la Iglesia, nuestra tierra, a Venezuela, al mundo.
Signo y ternura del amor de Dios a los enfermos, a los pobres, a sus hijos más necesitados de compasión y amor...
¡Gracias, Señor, por este maravilloso regalo! ¡Gracias, Señor, gracias!

lunes, 25 de noviembre de 2019

Emilia, mujer de caridad


Madre Emilia de san José


Miércoles Emiliano


En la oración que nuestra Congregación está elevando por la Beatificación de la Venerable Madre Emilia de San José, hemos dedicado los miércoles de una manera especial.
Es preciso que nos unamos a pedirle que interceda ante el Padre celestial por los enfermos con enfermedades graves de las que no es posible salir victorioso sin la intervención divina. Es ahí donde hemos de acudir a la Madre Emilia para que ella suplique la sanación, si es esa la Voluntad de Dios y para Su mayor gloria.

Para ser elevada al honor de los altares, se requiere un milagro que sea: inmediato, completo y duradero.
Si usted está pasando por una situación difícil, como el diagnóstico de una enfermedad grave u otra circunstancia difícil no dude en pedir a la Santísima Trinidad la intercesión de la Venerable Madre Emilia de San José para obtener la curación. Diríjase solamente a ella, pues es una condición indispensable para el análisis de un milagro.

Al obtener una gracia concedida por ella, avise inmediatamente a las Hnas. de la Comunidad más cercana y/o escriba a los siguientes correos:


También puede comunicarse por los siguientes números: +58 414 0134841; +58 414 9212030; 0212 4429011


viernes, 25 de octubre de 2019

25 de octubre: fechas importantes



25 de octubre de 1889: la joven María Emilia Chapellín Istúriz toma el hábito de las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía, apenas fundada un mes antes, hace 130 años. 

25 de octubre de 1969: la joven novicia Julia Pardo Martín emite por primera vez los votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia en nuestra Congregación Hermanitas de los Pobres de Maiquetía, hace 50 años.

Es providencial que hoy estemos reunidas para celebrar ambos acontecimientos, pues nos permiten adentrarnos en las entrañas de nuestra historia. Madre Emilia nos transporta a aquellos inicios en que se estaban afianzando los cimientos. Desde el acto sencillo de su toma de hábito, en el que toma el nombre de Hna. Emilia, ella lleva sobre sí el servicio de la maternidad espiritual hacia sus hijas, siendo la primera religiosa Fundadora de una Congregación venezolana.

La madre Julia es la continuadora de esa herencia carismática, mira las huellas de aquella que fue elegida como primera madre espiritual, para aprender de ella cómo guiar a las hijas de Emilia y de Santiago, nuestros fundadores. Hoy cumple 50 años de vida consagrada. Un camino vivido en la Voluntad de Dios, único móvil de su ser y hacer.

viernes, 11 de octubre de 2019

Testigo de la misión (2)



TESTIGOS DEL AYER

(Continuación del artículo anterior)

MADRE EMILIA

Comienzo fuera de sus fronteras…Curazao.
Estando en vigor las leyes guzmancistas, el Padre Olegario encamina a la Madre Emilia a que haga una opción de consagración religiosa en el convento de Hermanas Terciarias Franciscanas de Curazao. Con una recomendación de Mons. Críspulo Uzcátegui (el mismo que abre la Obra de la Propagación de la Fe en Venezuela) se va dispuesta a consagrase al servicio de los más pobres y enfermos. Enferma que se hace enfermera.

Una vez en el Convento, la Madre Emilia se enferma gravemente, y las superioras llaman a la familia para que la puedan volver a casa. Esta misma salud precaria que la hará morir joven, será para ella el lugar en el que Dios le va abriendo el camino de su santificación. De vuelta a Caracas, su salud mejora un poco, pero no tanto como se desearía, así que su padre la envía a Maiquetía para que termine de reestablecerse. Madre Emilia vivió este tiempo entre la Misa diaria, el paseo matinal y en constante encuentro de reflexión con el P. Machado.

El sacerdote ve en ella un enorme espíritu de oración y de servicio y le invita después de varias conversaciones a ponerse al servicio de los enfermos. Le asigna un enfermo llagado, ella venciendo la humana resistencia comienza a limpiarlos, le trae alimentos y le prepara para recibir los sacramentos. Madre Emilia, que había ido a buscar su salud a Maiquetía, olvidándose de sí, comienza su MISION entre los pobres, poco a poco intuye que el Señor le pide más y junto al P. Machado deciden fundar una comunidad exclusivamente al servicio de los pobres*

(Hasta aquí el artículo de https://ompvenezuela.com/domund/ 
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*Es nuestra Congregación Hermanitas de los Pobres de Maiquetía

miércoles, 9 de octubre de 2019

Testigo de la misión


DOMUND 2019: "Bautizados y enviados, la Iglesia de Cristo en misión en el mundo"

Este año, el DOMUND se realiza bajo el lema “Bautizados y enviados, la Iglesia de Cristo en misión en el mundo”, en el marco del Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco para este octubre en las Obras Misionales Pontificias resaltamos el compromiso profético que todos los cristianos tenemos y una vez más recordamos que la naturaleza de la Iglesia es anunciar el Evangelio por todos los rincones de la tierra.


Para nuestra Congregación Hermanitas de los Pobres de Maiquetía es motivo de alegría y de agradecimiento al Señor, así como a las OMP, por ver en Madre Emilia y Padre Machado, nuestros Fundadores, a dos hijos de Dios y hermanos de los pobres, como misioneros, evangelizadores y testigos del ayer para el HOY de nuestra misión. Transcribimos la primera parte del tema:


TESTIGOS DE LA MISIÓN

Hay vidas que marcan, que dejan huellas… vidas en las cuales Dios decide hablar fuerte, marcar un rumbo, dar una orientación para la propia persona, pero sobre todo para toda la Iglesia que después de ver esta huella, encuentra un modo concreto para vivir aquí y ahora el dinamismo misionero de la vida cristiana que el Evangelio nos propone. En este mes misionero para Venezuela, tan probada en tantos campos, las OMP desean promover a través de la Obra de San Pedro Apóstol, la vivencia de personas (sacerdotes, religiosos y laicos) que hayan entendido que la Misión del Señor es algo tan grande que no podían quedarse tranquilos e inactivos, entendieron que el mundo necesitaba tanto de Dios que decidieron actuar en consecuencia.

MADRE EMILIA

Es testigo misionera porque nos revela que la Misión de Jesús es un servicio a los Pobres. Cuando a Jesús le preguntan los discípulos de Juan si era el Mesías, su respuesta es elocuente: los ciegos ven, los cojos andan y a los pobres se les anuncia la buena noticia. De modo que los signos mesiánicos están todos ligados a la curación de enfermos y a la atención de los pobres, señales todas que ayudan a entender el Reino de Dios. La Madre Emilia de San José entra en esta categoría de Misioneros, ella entiende la Misión como un amor apasionado a Jesús y un amor así de fuerte a los  pobres y a los enfermos.

Hija espiritual de un misionero

El Padre Olegario de Barcelona había llegado a Caracas en 1843 como parte del grupo de capuchinos que venían a reabrir las misiones entre los pueblos indígenas. Uno de los trabajos que la Providencia le había encomendado era el de acompañar espiritualmente a la futura Madre Emilia de San José; mediante las preguntas oportunas y concretas la ayuda a descubrir ese deseo que estaba en su corazón de consagrarse a Dios mediante la emisión de los votos de la vida religiosa (Continuará).